domingo, octubre 19, 2008

Cosas de minas


Lejos de lo que la gente normal cree, somos muchos los que arruinamos la primera cita sin saber lo que estamos haciendo. Incluso cuando tratamos de hacer buena letra dejamos pasar pequeños detalles, cifras y gestos que ponen en evidencia nuestra peor versión. Taras y problemas que en el fondo tiene todo el mundo, pero que expuestas así nomás, de sopetón y en el primer encuentro, llevan a creer que si ese es el comienzo, lo que viene será peor. Y no siempre es cierto. Las citas muchas veces fallan por una propina amarreta, un tonito raro al hablar de una ex pareja o un chiste de mal gusto en una conversación tierna.
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Por todo esto, nosotros, lo retrasados emocionales necesitamos la inmediata aparición de una nueva figura comercial que pendule entre las celestinas y los encargados de relaciones públicas. Una persona que haga lo mismo que el curador de un museo, el editor de un noticiero, o el estilista de una revista femenina. Un profesional que ayude a elegir qué cosas sí y qué cosas no, que cosas mucho y qué cosas poco. Alguien que organice la distribución de sinceridad en la primera etapa de una relación potencial. Alguien como el curador de citas....
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La historia completa y otras igual de divertidas en bestiaria.blogspot.com